Home    |    Actividades    |    Links     |    Recursos    |    Fotos    |    Contacto
Devocionales
Manteniendo el gozo - por Skip Heitzig

«Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré ¡Regocijaos!»


Filipenses 4:4 - Biblia de las Américas


ampliar tamaño reducir tamaño tamaño normal
La carta a los filipenses fue escrita por un prisionero. Así, puede parecer extraño que la clave de este libro sea el gozo. Después de estar preso por dos años en Cesarea, Pablo estaba ahora preso en Roma. Pero él escribió acerca del gozo. Una de dos: o él mentía o sabía algo que nosotros debemos aprender.

El misionero E. Stanley Jones escribió, "El estoico resiste los problemas, el hindú acepta, el budista los toma como inevitables; sólo el cristiano puede estar exultante en el medio de los problemas. ¿Está usted feliz? ¿Tiene usted ese sentimiento de felicidad en su vida?

En Filipenses, Pablo escribe dos veces "regocíjense en el Señor" (Filipenses 3:1, 4:4). Si alguien que no ha sufrido, sin años de experiencia, sin sentencias en prisión dice "no te preocupes, sé feliz", sonaría superficial. Por ello, en este caso es significativo, porque el autor ha sufrido golpizas, prisiones, apedreadas y latigazos.

En Filipenses 3:1, en el griego original, el versículo es interpretado, "regocíjense siempre". Este prisionero está diciendo, "sean constantes, cómo un estilo de vida, regocíjense". Esto significa que el gozo no depende de nuestras circunstancias. El gozo tiene que ver con lo que está pasando dentro de nosotros.

El gozo necesita ser guardado. Es fácil perder la perspectiva e ir por la vida con los ojos puestos en cosas erróneas. Debemos estar enfocados en nuestra relación con Jesucristo.

El gozo no es una actitud automática. El gozo es una opción, y es una actitud aprendida. Pablo escribió, "he aprendido a contentarme en cualquier circunstancia que me encuentre" (Filipenses 4:11). Pablo dice que nosotros aprendamos a estar gozosos.

No tendría sentido si Pablo dijera: "regocíjense en sus circunstancias", porque hay circunstancias en las que no vale la pena regocijarse. Gozo no es sólo mostrar una sonrisa. Si yo hago caer una máquina de escribir sobre mi pie y lo fracturo, no digo "¡Alabad al Señor! mi pie está roto".

Pero a pesar de los contratiempos, podemos elegir regocijarnos en el Señor Jesucristo. Jesús dijo, "Yo soy la vid, vosotros mis ramas... Les digo estas cosas para que sean tan felices como yo". (Juan 15;5,11).

Nosotros debemos recordar que Dios todavía está en el trono y que "Dios va preparando todas las cosas para el bien de los que le aman" (Romanos 8:28).

Pablo escribió, "Regocíjense en Cristo Jesús" (Filipenses 3:3). Aquí la palabra "regocíjense" significa en el griego original "fanfarronear" o "alardear". Eso es lo que Pablo está diciendo. "No alardeo de lo que hice, no alardeo de ser judío, no alardeo de mi circuncisión. Yo alardeo de Jesucristo, Me regocijo en Él. Miren lo que Él ha hecho".

Las circunstancias cambian y no sabemos qué tiempos difíciles estarán por venir. Sin embargo, a través de nuestra relación con Jesús podemos tener gozo, aún en tiempos de sufrimiento. Entonces, como hizo Pablo, podremos decir "Me regocijo en Cristo. Miren lo que Él ha hecho" (Filipenses 3:3-4).

Oración: Señor, gracias por la gracia de la salvación. Sabemos que, no importa el problema que enfrentemos, nada podrá separarnos del amor de Cristo. Mientras buscamos compartir estas buenas noticias de Dios con el mundo, ayúdanos a regocijarnos en su bondad. En el nombre de Jesús, Amén.
 
© Iglesia Evangélica Bautista del Once - Ecuador 370 - Capital Federal - Argentina - info@ibonce.org.ar - (54 11) 4861-0448